“Que el que viene a estudiar, se apasione tanto por el cine como yo”
Docente de las Cátedras de Dirección I y Teoría y Técnica del Montaje. Director de “La Media Medalla” (Historias Breves III) y de los mediometrajes “Homenaje a Piazzolla”, “Shakespeare, variables y derivadas”, “R.S.V.P”. En Televisión, Director de “Infieles”, unitario de Telefé. Actualmente trabajando en su Opera Prima.
¿Cómo fue tu experiencia como realizador del cortometraje “La Media Medalla” en Historias Breves?
Inmejorable. Venía de realizar en forma independiente 11 cortometrajes de ficción con cero presupuesto y con equipos técnicos tan pequeños que en los créditos tenía que inventar nombres para revestir de formalidad aquellos trabajos. Al acceder a este premio nacional pude trabajar con un equipo de más de 30 personas de gran capacidad en sus respectivas áreas que me ayudaron a poder llevar la película a buen término. Desde lo artístico fue mejor pues al ser un premio no tuve condicionamientos comerciales y pude disfrutar de hacer la película que deseaba. El guión no tiene una sola palabra. Pensé que sería bueno intentar transmitir mensajes visuales para intentar provocar sensaciones en el espectador. Pocos saben que ‘la media medalla’ era una forma de identificar los cadáveres de los soldados en aquellos años, sin embargo son interesantes las interpretaciones de los espectadores frente al acto voluntario del querido Carlos Santamaría al llevarse a la boca, como si estuviera comulgando, ese pedazo de metal.
Trabajar en 35 mm es realmente deslumbrante a la hora de ver tu trabajo lanzado desde tantos metros sobre una pantalla. Postproducir el sonido y la imagen también fue algo que no había experimentado antes en esa forma y menos la experiencia del estreno cinematográfico, la discusión con los distribuidores, con el INCAA (en tiempos de Maharbiz), además de la sensacional experiencia que significa viajar con tu película al exterior y presentarla en festivales.
Considerando que has trabajado en Cine y Televisión, ¿Qué medio colmó más tus expectativas y por qué?
El Cine, claro, los tiempos, el desarrollo de un proyecto, verlo crecer y tomar forma, la búsqueda de la excelencia en cada emplazamiento de cámara. En un trabajo cinematográfico es muy interesante el momento de ajuste del guión técnico, es decir la interacción del texto técnico con los bocetos de story board y de plantas que operan como control de lo imaginado al convertir el guión literario en técnico. Las lecturas y discusiones con el asistente de dirección, la toma de tiempos del guión, el cálculo de consumo, el plan de filmación inicial donde se empieza a corporizar lo que serán las apasionantes semanas de rodaje. Las charlas con los actores, la construcción de la vida del personaje que no aparecerá en el film. Las reuniones con los jefes de área que empiezan a enriquecer la idea, son todas cosas muy importantes.
En la televisión entrás en el vértigo del ‘productor general’ que te exige y si no le respondés se acabó. Así y todo es un medio muy atractivo por la necesidad de repentización y resolución veloz de problemas. Por ejemplo no se puede pensar en hacer un guión técnico porque te llegan los libros un día antes de grabar pero si podés hacer plantas o improvisar ’storys’, así logré la rápida confianza con los técnicos que al principio te mirán un poco ‘de costado’ cuando venís de afuera a dirigirlos. Recuerdo sentarme frente a la computadora todas la noches a plantear en el ‘COREL’ a planificar la puesta del día siguiente. Los técnicos cuando ven que laburás y te prodigás por ellos, empiezan a respetarte rápidamente.