Posts Tagged ‘gustavo castagna’

12/08/2016

A PARTIR DEL 24 DE AGOSTO – NUEVO SEMINARIO DE CINE EN EL CIC – CINE DE GÉNERO: TERROR/POLICIAL – A CARGO DE GUSTAVO CASTAGNA

8 encuentros – Todos los miércoles a  las 14: 15 hsEntrada Libre y Gratuita con inscripción previa a través de reservas@cic.edu.ar

TRADICIÓN Y MODERNIDAD

Por Gustavo J. Castagna

El terror y el policial en los últimos años. Dos décadas de géneros cinematográficos con sus correspondientes transformaciones, mutaciones, reciclajes. No solamente estéticos, sino también conceptuales y ajenos a los films en sí mismos.

El espectador de hoy disfruta de las películas de terror y de las cintas policiales desde un lugar distinto: desprovisto de la cultura cinéfila tradicional, explora su mirada desde el goce inmediato, la repercusión eficaz, el análisis redituable por el efecto en sí mismo.

GENERAL - BLOG

El cine y los géneros transitan una etapa de cambios, formales y temáticos, mirando hacia atrás e invocando referentes del pasado a través de citas y homenajes, pero también, colocando la cámara en el presente, fijando la atención en las novedades que proponen los avances técnicos al servicio de las historias.

En ese sentido, el seminario que empieza el miércoles 24 de agosto tiene la intención de abrir interrogantes, tratando de no clausurar conceptos en relación al futuro del cine y de su actualidad genérica. Son ocho títulos que abrieron nuevas perspectivas dentro del terror y del policial, algunos de ellos ya canónicos e incorporados a la mejor memoria que propone el cine. Otros, en cambio, construidos desde la tradición de antaño pero actualizando esos conflictos (el mito del vampiro, las traiciones dentro de un ambiente policial) valiéndose de una mirada que entremezcla ciertos guiños posmodernos con un anclaje que respeta el pasado.

Nada más atendible, por lo tanto, que unos breves apuntes sobre los ocho films del seminario:

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6/05/2016

11 de Mayo – Seminario de Cine y Rock en el CIC – Sid y Nancy” de Alex Cox

ROMEO Y JULIETA VERSIÓN PUNK

Por Gustavo J. Castagna

Un Cristo Punk, con algo más veinte años recién cumplidos, inmolándose en los escenarios yanquies de fines de los 70, tajeándose su cuerpo de piel blanca por dónde surca una sangre bien roja.

Las chicas vírgenes de Texas, en tanto, miran la performance de Sid Vicious como si se tratara de un acting celebratorio que anuncia la muerte inminente.

CINE Y ROCK A4 SID Y NANCY   - CIC BLOG

Nancy Spugren, por su parte, una puta y cocainómana devenida en novia y representante del frágil Sid, es una experta en el arte sado en eso de complacer a gente bien entre ropa de cuero y látigos donde se entremezclan el dolor y la felicidad.

El paisaje se apropia de la pareja, aquel Londres tradicional escupido desde la bronca punk de los Sex Pistols, con el líder Johnny Rotten a la cabeza de un cuarteto en donde los músicos habían aprendido a tocar (algo) de sus instrumentos diez minutos antes. Por allí también anda Malcolm McLaren, el creador de la movida punk desde la vestimenta hasta la actitud (o pose, o fetichismo cotidiano).

SID Y NANCY de Alex Cox, nacido hace 61 años en la cuna Beatle de Liverpool, construye una ficción tomando la segunda parte de la corta pero potente vida de los Sex Pistols como banda, es decir, aquella regida por la autodestrucción cotidiana de Sid Vicious (notable Gary Oldman) y su novia-groupie Nancy Spugren (Chloe Webb, a la misma altura interpretativa que GO) junto al viaje a París de la pareja, sus juegos infantiles por las calles de Londres, la gira que el grupo emprendería en ese paisaje estadoudinense reacio a la propuesta musical/física/mental  expresada, sin vergüenza alguna, desde el escenario hacia el público/adicto.

Por lo tanto, la primera novedad destacable es que SID Y NANCY no refiere a un biopic sobre los Sex Pistols sino el retrato apasionado y al amor mortuorio y de jeringas urgentes de una pareja efímera preparada para la vida y la muerte joven. Por supuesto que los momentos iconográficos de la vida musical de los Pistols son recreados por Cox: la travesía en barco por el Támesis, las puteadas por televisión, el viaje y única y última gira a los Estados Unidos, la construcción del personaje-ideólogo-representante McLaren. También esas calles roñosas de los barrios periféricos de Londres que no podían ocultar la desocupación y las referencias a músicos contemporáneos a los Pistols, o para denigrarlos (Rod Stewart, Bruce Springsteen) o con la intención de ubicar el contexto (Johnny Thunders, Iggy Pop). Además, la composición de otro personaje como Johnny Rotten, acaso el cerebro de la banda, y por eso mismo, el mejor sobreviviente hasta estos días.

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28/04/2016

4 DE MAYO – SEMINARIO DE CINE Y ROCK EN EL CIC – “GIMME SHELTER” DE ALBERT Y DAVID MAYSLES Y CHARLOTTE ZWERIN

MÚSICA Y VIOLENCIA

Por Gustavo J. Castagna

GIMME SHELTER puede considerarse como el primero de los eslabones que señalarían el fin de la utopía hippie rockera iniciada años atrás. El punto de vista de este excelente documental varía en forma continua, oscilando entre los músicos en el escenario, el personal de seguridad contratado para el evento y los numerosos espectadores, en primera instancia felices y luego asustados frente a semejante desmadre que se produciría bien entrada la noche.

CINE Y ROCK A4 GIMME SHELTER  - CIC BLOG

Para que se manifieste semejante decisión estética, el documental de los hermanos Maysles y de Charlotte Zwerin parte de un registro azaroso: las cámaras construyen su discurso de acuerdo a los acontecimientos que imprevistamente suceden en el escenario y fuera de él.

En efecto, la fiesta estaba preparada de antemano y debía ser tal, más aun cuando los Rolling Stones cerrarían su gira por Estados Unidos, meses después de la muerte de Brian Jones, una de las piezas fundamentales de la banda desde sus inicios.

Mick Taylor reemplaza al ángel caído en la pileta de natación de un hotel cinco estrellas y el grupo, los eternos hijos del demonio, vuelven a conformarse: Jagger, Richards, el pétreo Bill Wyman en el bajo y el aún pelilargo Charlie Watts en la batería bautizan en vivo al rubio Taylor con la interminable gira de segunda mitad del año 69.

Pocos meses antes había terminado la fiesta de tres días en Woodstock y el mundo del cine ya intuía que el rock, los músicos y los excesos tendrían su merecido lugar en la historia.

La celebración en el autódromo de Altamont, al norte de California y al este de Okland, aquel 5 de diciembre, terminaría mal, muy mal. Los ya conocidos cineastas de documentales Albert y David Maysles, junto a la productora Charlotte Zwerin, fueron con un montón de cámaras para registrar el acontecimiento. Al fin y al cabo, era la vuelta de los Stones, luego de la muerte de Brian Jones y de dos años sin salir de gira. A la eterna banda la acompañarían otras para el registro en vivo: la ultra hippie y brillante Jefferson Airplane con la estupenda voz de Grace Slick; la psicodélica propuesta de Grateful Dead con su líder Jerry García; la novedad de ver en vivo a Flying Burrito Brothers con el autodestructivo Graham Parsons; las voces folk de Crosby, Stills y Nash y esa pareja tensa en la privacidad pero excelente en el escenario que conformaban Ika y Tina Turner.

Pero Mike Jagger, o los Stones, o quién sabe, metieron la pata al contratar a los furibundos Hell Angels con sus motos, camperas de cuero y cervezas en mano como personal de seguridad.

Hay películas dentro de la relación entre el cine y el rock que tienen categoría de únicas, imprescindibles, más que necesarias de ver. GIMME SHELTER es una de ellas ya que se trata de una decisión azarosa de sus tres directores, quienes se dispusieron a filmar el recital y finalizaron registrando la muerte de un espectador – Meredith Hunter- apuñalado por un feroz integrante de los Hell Angels.

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19/04/2016

27 de Abril – Seminario de Cine y Rock en el CIC – “24 Hour Party People” de Michael Winterbottom

LA GRAN MOVIDA

Por Gustavo J. Castagna

Hay películas dentro de la fusión cine y rock que celebran a los músicos. Otras al público como sostén de la música procedente desde el escenario. Y otras más donde el rock acompaña la existencia de sus personajes principales o secundarios.

CINE Y ROCK A4 24 HOUR PARTY    - CIC BLOG

En el seminario que comenzó con EL ANSIA, cada uno de estos ítems se vio reflejado: Bowie como ícono vampiro en el título de Scott; el joven protagonista de EDÉN con (viviendo) con su música que (no) lo haría famoso; Maggie Cheung, en tanto, en el melodrama que narra Olivier Assayas en CLEAN, variando su forma de acercarse a la música de acuerdo a sus inestabilidades personales.

Sin embargo, pocas son las películas en las que se celebra la figura de un productor discográfico. 24 HOUR PARTY PEOPLE, en en ese sentido, es un título único en su especie y un film extraordinario por múltiples razones.

Tony Wilson fue un genio, un personaje diferente entre sus colegas productores y empresarios, un visionario de aquellos años 70 y 80 sobre el mundo por venir, un sujeto que perdió mucho más de lo que ganó, una persona inteligente y culta que, por si fuera suficiente, amaba el rock. Wilson murió en el 2007 pero por suerte llegó a ver la excelente película de Michael Winterbottom que refleja la movida de Manchester desde los Sex Pistols hasta el surgimiento de los D-J en tierras británicas, abarcando casi veinte años de música, bandas, sonidos, alegrías, muertes, excesos y una apabullante adrenalina que marcó una época.

24 HOUR PARTY PEOPLE desde su mismo comienzo marca las pautas en relación al punto de vista: el film girará alrededor de Wilson y sus muchas pérdidas y pocas ganancias en dinero, sus descubrimientos, su relación de pareja, la ruptura, la nueva novia, sus amigos productores, su lugar de anclaje creativo y de supervivencia (la pequeña empresa Factory Records) y su pista de aterrizaje de características lúdicas (el mítico espacio The Factory, espacio festivo y creativo en donde se presentaban sus creaciones musicales).

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14/04/2016

20 de Abril – Seminario de Cine y Rock en el CIC – “The Rocky Horror Picture Show” de Jim Sharman

TRANS-CINE

Por Gustavo J. Castagna

“I ´m Just a Sweet Transvestite / From Transsexual / Transylvania”

Así se presenta el Dr. Frank –N- Furter ante los imprevistos invitados, la parejita recién llegada al castillo, donde anda experimentando para crear a Rocky, el Frankenstein trans que lo amará de por vida. Ese es solo el estribillo de una de las tantas canciones que transformaron a THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW, como bien dicen varias notas de aquella época, en la madre de las películas de culto a través de las reverencias incondicionales, el espectador fanático y participativo, el delirio interactivo que ya superó las cuatro décadas.

CINE Y ROCK A4 THE ROCKY HORROR   - CIC BLOG

Primero obra de teatro y luego cult movie, la creación de Richard O’ Brien (Riff Raff en la película) tiene a Tim Curry como el científico, en una performance que hizo y que aun hace historia. El culto al film no terminó en los 80 y el flagelo del SIDA no impidió que los fans se desperdigaran por el mundo, desparramando su amor eterno a una película que convoca y parodia a títulos de terror de los 30 de la productoras Universal y RKO y a clásicos de la ciencia ficción de los 40 y 50. Más aun, la primera canción, expresada a través de los labios de carnosos Magenta (uno de las secretarias del Dr. Furter) en primerísimo primer plano invocan a Fay Wray (la heroína de aquel KING KONG de los inicios del sonoro) y a otros actores y películas que habían recorrido la ciencia y ficción y el terror de dos décadas.

El culto cinéfilo, claro está, en el caso de THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW, se convierte en el culto trans y en el grito a full que pide la liberación de los cuerpos a través de un hedonismo sin vueltas. Contextualmente estamos en los años del glam rock, la ambigüedad sexual, el rimmel, las lentejuelas y la purpurina. Son los años de “Space Oddity”, “Ziggy Stardust” y David Bowie, los tiempos en que los New York Dolls proponen su himno “Personalitty Crisis”. Son esos momentos de la historia de la música y de la aparición de las estrellas rock andróginas que bien reflejaría la excelente VELVET GOLDMINE (1999) de Todd Haynes. En esa Inglaterra pos Beatle y aun con los Sex Pistols haciendo buches y preparando sus primeros escupitajos, comienzan las iniciales representaciones de THE ROCKY HORROR en teatro. Las noticias ya dicen que el espectador participa activamente de la obra, pero será el cine y el film de Jim Jarman (una criatura teatral) las que acrecienten el mito. El público canta y sabe de memoria las canciones, en esos años setenta y hasta hoy, baila en los cines y transforma en ídolos por siempre a Tim Curry y al resto de los intérpretes, inclusive a la joven Susan Sarandon, la novia asustada y luego satisfecha frente a tanto descontrol.

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7/04/2016

13 de Abril – Seminario de Cine y Rock en el CIC – “Clean” de Olivier Assayas

MARTIRIO Y REDENCIÓN

Por Gustavo J. Castagna

Primera aclaración: CLEAN de Olivier Assayas representa una zona de riesgo dentro del seminario sobre las relaciones del cine con el rock. Zona intangible, acaso, porque salvo un par de tema musicales acordes (por ejemplo, uno de Mitric al principio del film), la historia dispara hacia otros ámbitos genéricos que, por momentos, poco tendrían que ver con los principios del seminario. Pero música hay y de sobra, en especial, las canciones que entona la protagonista Emily (Maggie Cheung) con su dulce y melancólica voz que se opone al estado de las cosas terminal que desarrolla la trama. En efecto, CLEAN es un melodrama donde la música adquiere protagonismo desde las idas y vueltas del personaje central, conviviendo con el dolor de una pérdida afectiva e intentando recuperar a su pequeño hijo protegido por sus suegros (allí aparece Nick Nolte en otra interpretación recordable).

CINE Y ROCK A4 CLEAN  - CIC BLOG

Olivier Assayas confía en el melo como sustento dramático de la historia y hacia allí va, sin mirar para los costados, sin temerle a que se lo acuse de construir algunas escenas banales con su protagonista pretendiendo solucionar sus problemas dentro de un mundo que la rechaza por su adicción a las drogas duras.

En ese sentido, el consumo de drogas en determinadas películas sobre el rock actúa como sostén paradigmático dentro de las tramas. Desde la esencial BUSCO MI DESTINO (Easy Rider) de Dennis Hopper en donde la poética beatnik heredada de “On the Road” de Jack Kerouac se fusionaba con la música de la época y los interminables “trips” de los personajes, constituyendo un tono elegíaco sin contemplaciones sobre el tema, hasta el dolor físico y los cadáveres de Sid Vicious y Nancy Spugren en SID Y NANCY de Alex Cox (que será exhibida en el seminario el miércoles 11 de mayo), maltratados por el consumo de heroína, en una película de atmósfera fúnebre y mortuoria, el rock en imágenes siempre recibió con las puertas abiertas al tema de las drogas. Claro está, que las diferencias surgen desde la óptica elegida por cada realizador: existen títulos en donde triunfa la celebración a través del consumo, y otros, en los que las drogas actúan como materia secundaria dentro de las historias.

Por eso, CLEAN es una película curiosa. (más…)

30/03/2016

6 de Abril – Seminario de Cine y Rock en el CIC – “Edén” de Mia Hansen-Love

EL FIN DE LA ADOLESCENCIA

por Gustavo J. Castagna

Uno de los mejores films de la primera década del siglo es 24 Hour Party People (que será exhibida en el seminario el miércoles 27 de abril) del inglés Michael Winterbotton y su excelente reconstrucción de la movida musical en Manchester, en una historia que empezaba con los Sex Pistols y terminaba con el estallido de las rave y que tenía al empresario Tony Wilson como voz y cuerpo narrador.

 CINE Y ROCK A4  EDEN  - CIC BLOG

EDEN, en cambio, no está contada desde el punto de vista de un personaje reconocido sino a partir de Paul (el hierático y funcional Félix De Givry) como uno de los tantos cultores de la música garaje por la calles de París y Nueva York, con aquel marco inicial de época (año 1992) que la película traerá hasta casi estos días.

Como en 24 Hour el contexto se combina con las vidas de los personajes y la creación musical con las idas y vueltas de Paul y su madre, sus parejas, sus amigos, sus amistades ocasionales y, más que nada, sus ganas de triunfar en aquellos tiempos de Daft Punk antes, durante y después de que los franceses se convirtieran en estrellas.

Como también sucedía en el film de Winterbotton, el entorno y la descripción de época presentará consumo de cocaína, una muerte joven, hijos, peleas, la posibilidad de encaminarse hacia otros rumbos y, más que nada, los vanos intentos por detener el paso del tiempo y las obligaciones que impone la sociedad luego de una prolongada etapa adolescente.

“Tengo 34 años” dice Paul mientras es ayudado por un grupo de amigos luego de una noche de alcohol, sustancias duras e intento de suicidio. La noche y la fiesta parecen interminables para Paul y quienes están cerca suyo pero, como sucede en la mayoría de las películas que marcan el antes y un después de una generación junto a un determinado tipo de música, la sociedad impondrá su mirada hacia un futuro de bienestar muy lejos de aquellos años de riesgo permanente y de bienvenida (in)comodidad pos adolescente.

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16/12/2014

BIT.AL – FESTIVAL DE ARTE Y TECNOLOGÍA EN EL CIC

El 6 de diciembre se llevó a cabo la primera edición del Festival Bit.al – Variaciones sobre el Cuerpo y la Tecnología, oportunidad única de acercarse al arte a través de propuestas que interpelan sobre la virtualidad y las relaciones dentro del paradigma actual.

Esta primera edición de Bit.al contó con la participación de artistas como Santiago Torrente, Ariel Chavez, Cez Commerci, Rox Vazquez, Guille Defeis, Karen Santana, Marisol Bellusci, Alfio Demestre, Rafael Roozendal, Paloma Macchione, Susana Barbará y Manuela Montalto. Asimismo, proyectó una selección de cortos dando muestra de lo mejor del cine en formato breve.

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13/11/2014

Bit.al – Festival de Arte y Tecnología en el CIC

El 6 de diciembre se llevará a cabo la primera edición del Festival Bit.al – Variaciones sobre el Cuerpo y la Tecnología. Brindará una oportunidad única de acercarse al arte a través de propuestas que interpelan sobre la virtualidad y las relaciones dentro del paradigma actual.

Entrada libre y gratuita. Para inscripción previa dirigirse aquí

BITAL A4 - CIC BLOG

ADELANTO DE LA PROGRAMACIÓN

Esta primera edición de Bit.al contará con la participación de artistas como Santiago Torrente, Ariel Chavez, Cez Commerci, Rox Vazquez, Guille Defeis, Karen Santana, Marisol Bellusci, Alfio Demestre, Rafael Roozendal, Paloma Macchione, Susana Barbará y Manuela Montalto. Asimismo, se estarán proyectando una selección de cortos dando muestra de lo mejor del cine en formato breve.

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1/09/2014

3 de Septiembre – Seminario de Cine de Autor en el CIC. Cronenberg, Lynch, Jarmusch. Crash de David Cronenberg

Por Gustavo J. Castagna

Dentro la extensa filmografía de Cronenberg (cuarenta años de cine), CRASH es uno de sus títulos extremistas, personales, único en su especie. El inquieto David venía de adaptar al William Burroughs de NAKED LUNCH cuando decide duplicar la apuesta con CRASH, novela de James Graham Ballard (1930/2009) publicada en 1973.

CINE DE AUTOR - CRASH de David Cronenberg - CIC BLOG

El ascetismo literario del autor encuentra en las imágenes de Cronenberg la cocción perfecta para describir un relato de ciencia ficción no en el sentido principista de la definición, sino desde la obsesión que viven (y gozan) sus personajes por el sexo y la tecnología. En ese punto, nada mejor que Cronenberg para adaptar semejante texto donde el metal daña la carne y produce lesiones, heridas, cicatrices, sangre y agonías de un grupo de criaturas sumergidas en la ecuación placer más dolor físico. O viceversa.

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22/08/2014

COMENZÓ EL NUEVO SEMINARIO DE CINE EN EL CIC – CRONENBERG, LYNCH, JARMUSCH. CINE DE AUTOR.

Desde el 27 de agosto, todos los miércoles a las 14.15 hs.

Entrada libre y gratuita con inscripción previa a través de reservas@cic.edu.ar

TRES AUTORES (AÚN) VIGENTES

Por Gustavo J. Castagna

El cine y los directores tienen sus idas y vueltas. Años de entronización, otros de silencio, varios de prestigio y reconocimiento, algunos más que terminan en el olvido donde no hay lugar para el retorno. David Cronenberg, David Lynch y Jim Jarmusch, tres razones más que suficientes para el emprendimiento de un seminario-ciclo con algunos de sus títulos, representan sellos, marcas, carteles de neón en la periferia de un sistema de producción como es Hollywood. Aún se sigue con interés a sus nuevos proyectos, todavía sus films son esperados con impaciencia y hasta los festivales de importancia aguardan la exhibición de sus recientes obras.

CINE DE AUTOR  - CIC BLOG

Cuestión de gustos o preferencias, los tres cineastas (autores de culto con un universo personal) sobreviven de la mejor manera dentro de un sistema al que sólo parece interesarle concebir películas para adolescentes (animación, superhéroes, comedias románticas) omitiendo a un cine reflexivo donde no sólo se narren historias políticamente correctas. Por eso, la más que bienvenida justificación de este ciclo sobre tres directores y tres películas de cada uno de ellos.

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22/08/2014

27 DE AGOSTO – CRONENBERG, LYNCH, JARMUSCH. SEMINARIO DE CINE DE AUTOR EN EL CIC – PACTO DE AMOR DE DAVID CRONENBERG

LOS HERMANOS SEAN UNIDOS

Por Gustavo J. Castagna

Luego de explorar cuerpos enfermos de manera estentórea (SHIVERS, RABID, CROMOSOMA 5) y después de escarbar en una historia de amor que remite a la bella y la bestia (LA MOSCA), donde la figura del científico que pretende superar a Dios padece cómo su figura entra en descomposición debido a un insecto, David Cronenberg construyó la historia de los ginecólogos gemelos Mantle en PACTO DE AMOR (Dead Ringers, 1988), uno de sus títulos esenciales y un antes y después en su filmografía.

CINE DE AUTOR - PACTO DE AMOR - CIC BLOG

Ya desde los créditos iniciales, el director nos anuncia sus obsesiones: material quirúrgico entremezclado con imágenes de dos cuerpos pegados uno con el otro, con un fondo rojo aterrador y nada complaciente para el espectador. De allí en más, la maquinaria Cronenberg ironiza con los pequeños Mantle pero rápidamente se le da lugar a los gemelos convertidos en especialistas en la materia. En PACTO DE AMOR surgirá un personaje clave en medio de la genealogía familiar: la confundida Claire Niveau (Genevieve Bujold), con genitales diferentes al resto de las mortales, motivo que altera las vidas de los ginecólogos celebrados por el mundo científico.

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12/05/2014

14 de mayo – Seminario de Cine en el CIC – Nuevas Tendencias en el Cine Contemporáneo – “This is not a film” de Jafar Panahi

UNA PELÍCULA CASERA (Y POLÍTICA)

Por Gustavo J. Castagna

Pocas veces comentar una película necesitó describir con suma atención al contexto. Acá va en una apretada síntesis: en 2009 el director iraní Jafar Panahi –uno de los nombres más importantes del cine de su país desde que el gran Abbas Kiarostami abrió las puertas del universo de los festivales- fue condenado a seis años de prisión domiciliaria y a otros veinte de prohibición para ejercer su trabajo y profesión detrás de cámaras.

This is not a film CIC BLOG

Panahi, junto a su familia y grupo de amigos, ya había pasado una estadía por las cárceles debido a sus críticas al régimen iraní, no solo a través de algunas de sus películas sino por medio de declaraciones que incomodaron a la teocracia gubernamental. Pero ese mismo año, a un par de meses de su encierro privado, Panahi emprendió un particular proyecto: filmar una película autorreferencial y confesional donde la cámara se destinó a su amigo –el también cineasta Mochtabá Mirtahmasb- con el protagonismo exclusivo del director y de una inquieta mascota, una iguana que actúa como material simbólico.

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21/08/2013

28 de Agosto – Seminario de Cine en el CIC – Directores del nuevo milenio – “Tabú” de Miguel Gomes

Autor de la genial Aquel querido mes de agosto, Miguel Gomes mezcla los fantasmas del cine y los espectros del colonialismo con una libertad sorprendente en Tabú, su nueva película, en la que se ratifica como uno de los tesoros más preciosos del paisaje cinematográfico actual. / Por Jean-Marc Lalanne.

Al borde de una pileta vacía, en algún lugar de una colonia portuguesa de África, en los años 50, una orquesta toca: no es un mambo o un cha-cha-cha lo que se escucha, sino ¡la versión de “Baby I Love You” de The Ronettes hecha por los Ramones! Doble anacronismo, mezcla temporal, playback, collage de sonidos e imágenes, pop celestial y desgarrador. Esta secuencia resume el increíble sismo emocional, poético y cinematográfico que desencadena Tabú, tercera película, sublime y hechicera, de Miguel Gomes. Un cineasta que busca y encuentra, que sintetiza en una imposible paradoja el regreso al cine de los orígenes, pero con una intensidad absolutamente contemporánea.

28 de Agosto - Seminario de Cine en el CIC - Directores del nuevo milenio - "Tabú" de Miguel Gomes

Tabú empieza como una película de aventuras colonial de los años 20, con una pista falsa: una película dentro de la película, proyectada en una sala de Lisboa de la actualidad, delante de un puñado de espectadores. Entre ellos está Pilar, mujer abandonada y sexagenaria que parece dedicar su tiempo a hacer el bien alrededor de ella; recibe estudiantes polacas, participa en eventos cristianos, acepta pasar un poco de tiempo con un hombre a quien ella no corresponde su amor. También se ocupa de su vecina, Aurora, una señora elegante y alocada, que derrocha su dinero en el casino y cuenta historias absurdas. Si bien Aurora evoca a la Gloria Swanson de El ocaso de una vida o la Fedora de Billy Wilder, su criada negra y silenciosa parece salida de una película de Jacques Tourneur.

Aurora muere, dejando algunas pistas de un pasado en África. Nos vemos llevados –nuevamente, como al principio– a otro continente, a otro tiempo, a otra ficción, casi a otra película. La pista falsa del comienzo, entonces, no era tan falsa.

Este resumen da una idea de la manera en la que procede Miguel Gomes. Libertad suprema del relato, sorpresa permanente de los encadenamientos, virajes que abren la ruta de lo que pensábamos que era un atajo, avances de la película que aclaran retrospectivamente las secuencias anteriores con otra luz. Y, diseminados por todos lados como un perfume, como una impregnación, los fantasmas del cine. Nos olvidamos de decirlo: Tabú es una película en blanco y negro, y toda la segunda parte africana es muda. Pero Tabú no tiene relación con El artista. Es más bien Murnau quien acosa a Gomes. Pero la película no es solo un formidable objeto teórico para académicos especialistas en cine. Con su cálida voz, cansada, su fraseo silbante, increíblemente sensual, se nos narra una historia de amor sobre un fondo de ociosidad colonial, juegos de actores que alternan entre expresionismo y modernidad. Y nosotros, por un lado capturados por el impacto melodramático de esta historia contada sin un gramo de ironía, y, por el otro, deslumbrados por la potencia poética, lúdica, inventiva de la puesta en escena de Gomes.

Tabú logra unir los dos extremos del cine que en principio no se pueden tocar: su inocencia primitiva y su distanciamiento posmoderno. No hablaremos de obra maestra o de monumento, sino de película vudú, de un aerolito negro caído de uno de los imaginarios más fecundos y sensibles del momento.

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13/08/2013

A partir del miércoles 21 de Agosto – Nuevo Seminario en el CIC “Directores del nuevo milenio” a cargo de Gustavo Castagna

8 encuentros – Todos los miércoles a  las 14: 15 hs – Gratuito con inscripción previa a través de reservas@cic.edu.ar

EL FUTURO ES AHORA

Por Gustavo J.Castagna

¿Qué unen a las ruinas de Sarajevo con la violencia de la camorra siglo XXI? Nada. O sí: el ciclo que comienza en el CIC, sobre DIRECTORES DEL NUEVO MILENIO, una bienvenida arbitrariedad que agrupa ocho títulos y ocho cineastas de este siglo. O no. Porque algunos nombres que componen el seminario nacieron hace bastante: Godard en 1930, Kiarostami diez años después, Cronenberg y David Lynch en la década del 40, el francés Assayas en los inicios de los 50.

SEMINARIO DIRECTORES DEL NUEVO MILENIO en el CIC

Pero entonces, ¿de qué manera puede aprobarse un seminario sobre el cine del nuevo milenio construido por realizadores en su mayoría veteranos ? Es que, justamente, allí mismo está la respuesta: son ocho películas que hablan de estos tiempos, desde la concepción del relato o del (no) relato con sus diferentes capas (MULHOLLAND DR. de David Lynch), las nuevas miradas sobre temas legitimados por la historia del cine (GOMORRA de Mateo Garrone), la apuesta metafórica tomando a la voracidad de Internet siglo XXI y a los nuevos modos comunicacionales derivados hacia el film de terror (eXistenZ de David Cronenberg), la mimémis que se produce entre el pasado y el presente o al revés (TABÚ de Miguel Gomes), la puesta en escena en abismo legitimada por la imagen digital (POST TENEBRAS LUX de Carlos Reygadas), la moderna versión sobre la representación y el doble (COPIA CERTIFICADA de Abbas Kiarostami), la fusión genérica deconstruida por la vieja cinefilia (CLEAN de Olivier Assayas) hasta llegar a la síntesis absoluta que corrobora una observación cáustica y feroz del mundo, tal como opina Jean-Luc Godard en NUESTRA MÚSICA, película que inicia el seminario.

Lejos del Hollywood industrial, también del cine europeo de prestigio o de aquel acomodado a la programación de festivales y sin omitir el rótulo “independiente”, cada día más discutible, las ocho películas de componen DIRECTORES DEL NUEVO MILENIO son apenas (¿o suficientes?) un puñado acotado de imágenes (in)discutibles, exigentes, autocomplacientes, sorprendentes, pero también sinceras y honestas que describen al siglo XXI. O al cine del siglo XXI, es decir, al futuro, al ahora y al presente.

13/08/2013

MIÉRCOLES 21 DE AGOSTO – SEMINARIO “DIRECTORES DEL NUEVO MILENIO”: “Nuestra Música” de J.L. Godard

Nuestra música (2004) de Jean-Luc Godard

DANTE EN EL NUEVO MILENIO

Por Gustavo J. Castagna

La Divina Comedia según Godard y las tres estaciones dantescas – Infierno, Purgatorio y Cielo- bajo la óptica de uno de los nombres esenciales de la historia del cine, o de la filosofía en el cine o algo cercano a ello. Godard nueva centuria es el mismo de siempre pero transformado en un oráculo que opina, describe, reflexiona sobre temas varios, trátese universales (el mundo y sus ciclotimias), artísticos (el futuro y presente –también el pasado- del cine y de las otras artes), personales (su mirada sobre los dos primeros ítems) y las nuevas técnicas, que él mismo, cuando nadie lo hacía, ya exploraba en los años 70 con la imagen video (NÚMERO DOS, película de 1975!).

Nuestra música de Godard - CIC BLOG

El Infierno para Godard dura diez minutos pero son suficientes para mostrar el horror del mundo a través de escenas de películas bélicas, en blanco y negro y color, digitalizadas, con ocasionales relatos en off de tinte poético. No importa – no es necesario- sumar grandes esfuerzos para reconocer la multitud de películas, noticieros y fragmentos de archivo que aparecen compaginados en esos pocos minutos. Aun cuando se descubren imágenes de “El Acorazado Potemkin”, “Aleksander Nevski”, “Apocalypse Now” y “Paisá”, entre otros títulos, este prólogo de NUESTRA MÚSICA es aterrador y nada complaciente: una especie de sinfonía del terror donde las imágenes cobran vida para mostrar cuerpos mutilados, campos de concentración, invasiones bélicas y castigos físicos que el montaje acumula como síntesis de una idea. Una idea que Godard explora desde lo ya concebido (las películas en sí mismas) y que reformula a través de un acelerado montaje que no deja margen a duda alguna.

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18/07/2013

Corta la Bocha – Festival de Cine y Artes Escénicas en el CIC

TRANSITANDO LA PERIFERIA

CINE + ARTES ESCÉNICAS + CONFERENCIAS

Bajo la premisa de los FORMATOS BREVES, se llevó a cabo este 1er. Festival de Cine y Artes Escénicas en el CIC. Los alumnos de la Carrera de Curaduría y gestión Cultural organizaron este encuentro el Sábado 13 de Julio, nucleando a alumnos de la Carrera de Actuación y Cine, docentes y artistas de reconocimiento y trayectoria.

En términos generales el Festival, que propuso la proyección de Cortometrajes y Piezas o Escenas Teatrales Breves, instaló un eje de reflexión vinculado al lugar que ocupa justamente la brevedad en la representación artística, no sólo como hecho poético en sí, sino también como elemento autónomo y las posibilidades reales o no de funcionar con igual sentido de importancia, trascendencia o interés que un Largometraje u Obra Teatral de larga duración.


En tiempos en donde los medios digitales exaltan cada vez más la lógica de la brevedad, el Festival invita justamente a transitar la experiencia de este tipo de formatos, ya que paradójicamente, parecieran no tener un lugar formalmente aceptado o definido para la lógica del consumo masivo. Esa paradoja surge del hecho de que claramente se trate aún de una periferia en términos artísticos, cuando sin embargo, el formato breve, está ampliamente instalado como esquema de comunicación en la plataforma mediática más utilizada del mundo: Internet.

Solidarias a las representaciones y proyecciones presentadas durante el Festival, sucedió también un Ciclo de Conferencias para reflexionar sobre el tema. La primera estuvo a cargo de dos Docentes del CIC, Gustavo Castagna y Guillermo Flores; al tiempo que la segunda contó con la presencia de Romina Ricci y Francisco Lumerman.

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27/06/2013

Corta La Bocha – Primer Festival de Cine y Artes Escénicas en el CIC

Organizado íntegramente por los alumnos de la Carrera de Curaduría y Gestión Cultural del Centro de  Investigación Cinematográfica (CIC) mediante el abordaje interdisciplinario del mundo artístico.

Bajo la consigna de “formatos breves” el festival se llevará a cabo el sábado 13 de julio de 16 a 22 hs, y funcionará como un lugar de encuentro entre alumnos de las carreras de Actuación y Cine, actores invitados, directores consagrados que se formaron en la institución y conferencistas invitados que  profundizarán sobre diversos aspectos que integran ambas disciplinas.

Corta la bocha - Festival - CIC -  Curaduría y Gestión Cultural

En las diferentes locaciones que posee el CIC se desarrollarán en simultáneo proyecciones de cortos, representación de obras, escenas e improvisaciones y distintas conferencias.

Las actividades estarán concentradas en dos grandes núcleos, las cuales se desarrollarán en simultáneo y  permitirán generar una multiplicidad de actividades para el espectador.

La entrada será libre y gratuita con inscripción previa: reservas@cic.edu.ar

CIC – Matienzo 2571 – Buenos Aires

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17/03/2012

NUEVO SEMINARIO EN EL CIC SOBRE EL CINE DE FESTIVAL A CARGO DE GUSTAVO CASTAGNA

Comienza el 21 de Marzo. Será gratuito y abierto al público. Es necesario que confirmes tu asistencia a través de: produccion@cic.edu.ar.

ENIGMAS DE UN LENGUAJE EN PERMANENTE MUTACION

Por Gustavo J. Castagna

Cabría preguntarse hoy qué es el cine, retomando aquel axioma de André Bazin de los años 50. Cabe preguntarse, entonces, si aquellos textos del gran teórico y crítico francés continúan sosteniendo una teoría infranqueable, difícil de rebatir. Cabe plantearse, por lo tanto, si el celebrado artículo inicial del libro “¿Qué es el cine?”, denominado “Ontología y lenguaje cinematográfico” sigue siendo un sostén irrebatible para comprender el cine de estos días, constituido por mutaciones, cambios, reciclajes, innovaciones tecnológicas, modos diferentes de producción y exhibición, mestizajes y disfraces de ocasión, puestas en escena abismales, originales, novedosas.

El aspecto más interesante de las imágenes que nos rodean, haciendo un puente entre los textos de Bazin y la docena de películas que comprenden el presente seminario, es certificar que el cine no está muerto ni en estado agonizante. Allá por los 70 Jean-Luc Godard, con su imbatible nihilismo narcisista, preveía la muerte del cine en un futuro no demasiado lejano y hasta aguardaba con ansiedad que se redactara su certificado de defunción. Pero el cine, desde el concepto más principista y global del término, venció al pesimismo del enorme Godard, continuando su camino, ciclotímico, tumultuoso, raquítico en muchas ocasiones, placentero y original en otros tantos. Inclusive desde el propio Godard con sus 81 años a cuestas, aun dispuesto a continuar corporizándose en uno de los  nombres fundamentales de aquel invento industrial de los hermanos Lumiére muy cerca del inicio del siglo XX.

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17/03/2012

Seminario de Cine de Festival en el CIC – El chico de la bicicleta de Jean-Pierre y Luc Dardenne

UNA PELICULA MORAL

Por Gustavo J. Castagna

La última película de Jean-Pierre y Luc Dardenne, nacidos en Bélgica, profundiza los criterios de puesta en escena que recorren su breve pero intensa filmografía. Daría la impresión que a medida que transcurre su obra, los Dardenne se dirigen a hacer un cine aun más despojado, austero, con los elementos mínimos y necesarios, donde la anécdota argumental sirve como pretexto para construir una historia moral. En realidad buena parte de la atmósfera, puesta y movimientos de cámara, características de personajes y estados de ánimo que fluctúan entre una actitud zen y una postura minimalista frente a un mundo agresivo, ya estaban presentes en el quinteto de películas anteriores a “El chico de la bicicleta” En efecto, los rituales “dardennianos”, sus elecciones estéticas y sus construcciones de relato traslucen en ese imbatible pack de títulos que constituyen “La promesa”; “Rosetta”; “”El hijo”, “El niño” y “El silencio de Lorna”. Historias mínimas con personajes ordinarios y cotidianos pero transferidos en películas extraordinarias, siempre con esa cámara clásica de los hermanos siguiendo minuciosamente a sus criaturas de ficción. Cuentos morales, claro está, trágicos en su mayoría, sin respuestas contundentes. Relatos breves de una fuerza atroz, incómodos de ver, pero sin necesidad de provocar gratuitamente al hipotético espectador.

El niño de la Bicicleta -Jean Pierre y Luc Dardenne -  Seminario de Cine de Festival en el CIC

Dentro de esos parámetros, el último opus de los Dardenne solo necesita de un chico, una bicicleta y una peluquera que adoptará al púber. Suficiente, ya está, con solo eso los directores cuentan su historia. Habrá otros personajes satelitales (el padre del niño, el novio de la peluquera, un individuo que necesita del protagonista para sus fines delictivos) pero solamente con el púber y su bicicleta junto a una mujer como sostén afectivo, con solo eso, los hermanos Dardenne construyen una película difícil de olvidar.

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29/08/2011

SEMINARIO DE CINE LATIONAMERICANO – MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO (CUBA)

HERMOSAS CONTRADICCIONES

Por Gustavo J. Castagna

Cuando Tomás Gutiérrez Alea estrena en su país MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO, el mundo estalla en mil pedazos, por acá, por allá o muy lejos. El Mayo Francés cortaba la historia en dos, el cadáver aun caliente del Che muerto en Bolivia construía el mito, Nixon en Estados Unidos seguía mandando futuras víctimas a Vietnam, la dictadura de Onganía en Argentina les pegaba palazos y torturaba a estudiantes y profesores de las universidades, en Africa surgían líderes como Lumumba, se habla del Tercer Mundo, del Imperialismo, del bloque comunista soviético y la lista de acontecimientos y problemáticas, por ese entonces, podría seguir interminablemente. El cine cubano de la revolución, con la protección del ICAIC (Instituto de Cine y Artes Audiovisuales Cubano), que comenzara sus funciones al poco tiempo del 1 de enero de 1959, ya tenía sus directores canónicos: Santiago Alvarez y Julio García Espinoza, especialmente en los documentales, Gutiérrez Alea fluctuando entre el cine urgente de tono periodístico y didáctico, narrando los logros de la revolución, y las ficciones, acaso más complejas, menos directas, tal vez poco complacientes. Qué duda cabe si se sostiene, por lo tanto, que MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO será la gran película del director y un título esencial del cine latinoamericano de cualquier época.

Las contradicciones, preguntas sin respuestas, cinismo a cuestas, visión desesperanzada del mundo y otros interrogantes más son los que caracterizan a Sergio (interpretado por Sergio Corrieri), el intelectual burgués protagonista de la historia. Su mirada sobre el contexto es caústica, pesimista sin llegar a un nihilismo de extremos absolutos. Observa su país, a su gente, a la revolución que ya tenía casi diez años, de una manera particular: opinando, contradiciéndose, preguntando a viva voz qué lugar le corresponde en ese cuadro de situación, mientras parientes y amigos huyen al supuesto paraíso al que invita Miami. Su lugar en el mundo parece no estar en La Habana, junto al malecón y la plaza Carlos Marx, frente a los carteles y a los graffitis que hablan de la victoria desde la imagen de Fidel y del Che. Y allí es donde MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO se transforma en una película única dentro de su categoría de cine político. Cine político pero no de barricada, cine político de extrema complejidad, cine político donde lo contextual se cruza con lo privado. Donde lo macro importa tanto como lo micro.

Gutiérrez Alea trabaja materiales de diversa procedencia (archivos, súper ocho, ficción, documental, entrevistas) construyendo un discurso democrático, plausible a diferentes interpretaciones, que nunca convergen hacia un punto único, declamativo, unívoco. La riqueza conceptual de su gran film comprende teoría y praxis, acaso algo más el primer aspecto que el segundo.

Es que Sergio se relacionaría con mujeres (en ese sentido, resulta notable el segmento donde aparece Elena, encarnada por la hermosa Daisy Granados), su casa será tasada y controlada por el Estado, verá cómo un compañero de batalla intelectual representa la cumbre del cinismo, y hasta convivirá con muchas dudas antes de llegar a alguna mínima respuesta.

Es que Sergio, como Gutiérrez Alea, hasta sus muertes (el actor falleció hace dos años y el cineasta en 1997), también fueron soldados intelectuales de la Revolución Cubana. Por lo tanto, cabría preguntarse desde qué sustento se afirma que por esos años 60 arreciaba una fuerte censura en la isla de la victoria. Si hubiera sido así, jamás existiría una película como MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO, ni una historia tan hermética y democrática como la que plantea este título fundamental que fue premiado en un montón de festivales y elogiado calurosamente por la crítica. Inclusive, bendecida al momento de su estreno en Estados Unidos durante 1973. Pero cómo, ¿los cubanos no eran muy malos? Vaya paradoja, ¿no?

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28/08/2011

Seminario de Cine Latinoamericano en el CIC – Memorias del Subdesarrollo, de Tomás Gutiérrez Alea – Críticas

Críticas Seleccionadas Por Gustavo V. Castagna

“Memorias del subdesarrollo es, sobre todo, un filme honesto, el filme más audazmente honesto del Festival de Pésaro 1968. La honestidad de Alea no estriba sólo en su rechazo a hacer un filme tendencioso, sino también en su rechazo a hacer un filme objetivo (y la paradoja es aparente: en el caso de Cuba, dada la fuerza de las cosas, la evidencia de los hechos, ser objetivo probablemente equivaldría a ser “tendencioso”). En cambio, Alea escoge el camino de la dialéctica y la sitúa en diversos niveles estilísticos e ideológicos: subjetividad y documentalumento, memoria y reflexión, ambigüedad y toma de conciencia, compasión y acusación, pasado y presente, y sobre todo, el punto de vista desde el cual la revolución es observada. Alea penetra en el interior de la revolución -hecho histórico, político y momento sentimental- a través de un proceso de observación-meditación que se desarrolla paralelamente a la misma, y a la vez se coloca afuera.”

Piero Spila, Cinema & Film, núm. 5-6, Roma, 1968.

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11/08/2011

EL 17 DE AGOSTO COMIENZA UN NUEVO SEMINARIO EN EL CIC DICTADO POR GUSTAVO CASTAGNA SOBRE EL CINE LATINOAMERICANO

El Seminario se realizará todos los días miércoles a las 14:45 Hs. Será gratuito con inscripción previa a través de  produccion@cic.edu.ar  y abierto a todo público. Al finalizar la cursada se entregarán certificados de asistencia.

¿Qué es el cine latinoamericano?

Por Gustavo J. Castagna

Difícil responder semejante interrogante para analizar no sólo a determinadas cinematografías sino a todo un mundo (el Tercero o el Primero) con sus infinitas variables. Más aun cuando se descubre que ya se hacía cine por estos lugares desde fines del siglo XIX con una fuerte producción de documentales (en especial) y ficciones que conformaron la historia de la pantalla silente. Hitos ya sonoros como Ganga bruta (Brasil), film de 1933 de Humberto Mauro o las películas mudas del argentino José Agustín Ferreyra ya constituyen un corpus sólido que habla de las virtudes “a los empujones” de una estética determinada por las ganas de filmar contra todos los problemas. Luego vendrán los años de las grandes empresas, los reconocidos productores y la idea central que dentro de un estudio cinematográfico todo podía hacerse, con la intención de construir un imaginario social que tenía a un espectador ansioso por ver en la pantalla grande a sus estrellas de celuloide. México, Argentina y Brasil, durante más de treinta años, se transforman en un triángulo poderoso en cuanto a la producción de cine.

Y llegan los 60, otras inquietudes no solo cinematográficas, sino también políticas y sociales, que provocan el auge de un cine político y militante. Y aparecen nuevas cinematografías, además de las consagradas con sus películas referentes, que demarcan a “un continente en guerra”, tal como se expresa en el inicio de La hora de los hornos del Grupo Cine Liberación. Surge el cine boliviano con Jorge Sanjinés y las luchas sociales que se observan en “Sangre de cóndores”; emerge el cinema novo brasileño con sus directores míticos (Glauber Rocha, Nelson Pereira Dos Santos, Carlos Diegues, Joaquim Pedro de Andrade); aparecen en Chile El chacal de Nahueltoro de Miguel Littín y Palomita blanca de Raúl Ruiz; comienza a filmar aun siendo muy joven el prolífico Arturo Ripstein con sus melodramas mexicanos que llegan a escenas límite, a rozar lo prohibido, a alejarse del corsé de aquello que se autodeclara políticamente correcto.

Cine latinoamericano veraz y contundente, lejos todavía de constituir un objeto de consumo para festivales europeos. A años luz de una estética for export y de la venta de favelas en technicolor, mariachis machotes y costumbrismos varios que regocijarían, tiempo después, al público europeo. Este cine urgente de los 60 y parte de los 70 culmina por razones extracinematográficas: Latinoamérica se transforma en un continente custodiado por militares y dictaduras de corta, larga o larguísima vida. Solo sobrevive el ICAIC, el órgano protector del cine cubano que propone cineastas como Humberto Solás y Tomás Gutiérrez Alea, además de los documentales de combate o de estilo alegórico realizados por Santiago Alvarez.

La historia de las últimas dos décadas es más conocida y las condiciones de factibilidad y producción no son las mismas de tiempo atrás. Latinoamérica produce una gran cantidad de películas anuales donde conviven nombres consagrados en la ficción, que en algunos casos ya trabajan en el exterior (González Iñarritu, José Padilha, Fernando Meirelles, Carlos Reygadas, Francisco José Lombardi, Víctor Gaviria, Arturo Ripstein, Miguel Littín) con otros desconocidos o que recién empiezan a ser recordados en el género documental. Dentro de ese interminable abanico de pretensiones y concreciones estéticas, en medio de la abundancia numérica, el cine latinoamericano, el nuestro, ostenta sus fortalezas y debilidades. En estos días una innumerable cantidad de festivales de cine tiene un espacio reservado a la pantalla latinoamericana. Y no solo el cine argentino es el centro de interés relevante para los programadores y directores artísticos. Hay nuevos (otros nuevos) cines en Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Guatemala, Uruguay, Venezuela, Puerto Rico, República Dominicana, y aunque la producción anual sigue siendo escasa, las ganas de filmar (de jóvenes y veteranos, de nuevos directores y directores canonizados) no se detiene. Terminaron los golpes de estado y las interrupciones institucionales y esta definición, como la del inicio de la nota, tiene más de una razón de ser. El cine latinoamericano, el bueno o el malo, solo será aquel que se conciba con la máxima libertad posible.

11/08/2011

SEMINARIO SOBRE CINE LATINOAMERICANO: “GIGANTE” DE ADRIÁN BINIEZ (Uruguay)

LA MIRADA DISCRETA

Por Gustavo J. Castagna

El cine uruguayo pasa su mejor momento. Semejante definición refiere a que un puñado de películas de los últimos años compitió y ganó premios en festivales internacionales y que los programadores y directores artísticos pusieron el ojo en ese cine proveniente de aquel pequeño “paisito”. Desde el díptico 25 watts y Whisky de Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll, pasando por la extraordinaria Hiroshima, dirigida por el segundo, hasta las recientes Norberto apenas tarde, opera prima de Daniel Hendler y La vida útil de Federico Veiroj, ambas galardonadas en el Bafici de este año, las imágenes uruguayas, minimalistas y austeras, creíbles y auténticas, recorren el mundo del cine de estos días. Es verdad, son pocas películas, además de este puñado, pero hasta hoy son más que suficientes para confirmar que Uruguay no solo se identifica por el mate, la melancolía de Montevideo, la 18, los carnavales y las comparsas, la voz del Canario Luna, la reciente Copa América obtenida por su selección de fútbol, Jaime Ross y el Estadio Centenario.

Y GIGANTE, film inicial de Adrián Biniez, exhibido como apertura del Bafici en el 2009, es una (otra) de esas películas que hablan del (re)nacimiento de una cinematografía.

GIGANTE es una pequeña pero intensa historia de amor (también obsesión) entre un guardia de seguridad de un supermercado y una chica de limpieza, observada por él a través de las cámaras de vigilancia. Con solo dos personajes que comparten un mismo espacio pero que aún no se conocen, un hombre gigante y una mujer pequeña, y el marco del monstruoso negocio (un supermercado) casi vacío, Adrián Biniez describe una historia de voyeurs, narrada en sus ínfimos detalles, sin caer en psicologismos baratos y explicaciones redundantes. Mientras que la primera parte describe al gigante Jara, su fanatismo por el heavy metal y la adolescente relación que tiene con su sobrino, el resto de la película, concreta y concisa en sus intenciones, articula un discurso que se relaciona a la hipotética historia de amor, primero en pequeñas pantallas y a la distancia, y luego, a través de persecuciones de él a ella recorriendo la ciudad. Biniez se atreve al humor (excelentes resultados tienen las escenas de la agresión al taxista y el no casual encuentro de Jara con otro pretendiente en un bar), donde el director se atreve a mostrar –sin necesidad de enfatizar el conflicto- algunas vidas solitarias en un paisaje tan particular como el de la gris y seductora Montevideo. En ese afán de no trascendencia están las virtudes de GIGANTE y también su búsqueda poética, aferrada a la solidez del guión, un protagonista contundente (Horacio Camandule), la prolijidad de sus encuadres y sus justificados silencios. Como sintetiza el plano final en la playa, donde el gigante desocupado dejará por un rato su adolescencia tardía por esa mujer a la que espió durante largos minutos, y que hasta el momento, solo representaba poco más que una imagen borrosa visualizada por una cámara de seguridad.

¿Será feliz el gigante Jara? Lo importante es que, pese a que no se lo ve detenidamente en el plano final, se presume que estará más que satisfecho por sus nobles intenciones.

Gigante en el CIC - Seminario de Cine Latinoamericano

21/06/2011

ENCUENTROS CON EL CINE DE CULTO – LA HABITACION VERDE DE FRANCOIS TRUFFAUT

TRUFFAUT OSCURO

Por Gustavo J. Castagna

Francois Truffaut filmó La chambre verte entre El hombre que amaba a las mujeres (1977) y El amor en fuga (1979), su última inserción en la saga de Antoine Doinel. Eran los tiempos del reconocimiento mundial, luego del Oscar por La noche americana (1973) y de la invitación de Steven Spielberg para que interpretara a Lacombe, el especialista en aterrizajes de platos voladores, en la millonaria Encuentros cercanos del tercer tipo. Sin embargo, luego de su experiencia actoral en Estados Unidos, las películas de Truffaut no funcionaron desde el punto de vista comercial: ni la vuelta de tuerca al personaje de Landrú en El hombre que amaba a las mujeres ni la síntesis estructurada como un rompecabezas que traslucían las imágenes de El amor en fuga, arrastraron a un público en masa. Extraña decisión de aquel espectador. Pero peor le iría a LA HABITACION VERDE, la película maldita del cineasta, aunque en este caso, la ausencia de público puede entenderse por la densidad y las características fúnebres de la trama.

Julien Davenne es un sujeto oscuro, triste, acongojado, melancólico, reacio a la alegría. Escribe notas necrológicas en un diario de provincia, vive en una pensión junto a una señora que lo ayuda y un chico con dificultades en el habla. Enviudó hace más de diez años y recuerda a su esposa a través de un altar con fotos y retratos de la muerta y velas que resplandecen en medio de esa habitación verde. Su andar sigiloso, penumbroso, casi mórbido, certifica que se trata de una persona que no puede escaparse del recuerdo de su mujer, pero tampoco, del altar pagano que construirá no solo en relación a su esposa sino a todas las personas que conoció y que ya no están junto a él. Pero como ocurre en varias películas de Truffaut, aparecerá una mujer, Cecilia (Nathalie Baye), acaso no tan melancólica como él, tal vez aferrada a un solo recuerdo. O no.

Conviene no contar más porque la película de Truffaut –clásica en su estructura dramática – comprueba las virtudes del director como responsable de la puesta en escena. Para ello contó con la imprescindible luz necrófila del español Néstor Almendros, que adquiere un impensado rol protagónico en la historia. Un relato que parte de la mixtura de dos cuentos de Henry James: “El altar de los muertos” y “La bestia de la jungla”. Pero además, en un transparente compromiso con aquello que filmaba, el rol del oscuro periodista lo tomó el mismo Truffaut, tal como había hecho en La noche americana (como el director de la película dentro de la película) y en El niño salvaje (encarnando al educador del pequeño protagonista). Es que LA HABITACION VERDE no sería tal sin el papel central a cargo de Truffaut: no hubiera sido ni mejor ni peor, distinta, diferente, otra película ajena a la concebida por el gran romántico del cine francés. Y de la historia del cine.

LA HABITACION VERDE, otro desafío de Truffaut reflexionando sobre las tensiones entre el cine y la literatura, es la gema oscura, perdida, más que maldita del creador. Es la melancolía sin salida, la ceremonia pagana transformada en una película que rinde culto a los muertos. A aquellos que conoció el personaje de ficción, pero también, a los que Truffaut eligió como amistades literarias y cinematográficas, desde conocerlas personalmente o, tal vez, por leerlos en su infancia y adolescencia con la pasión que caracterizaba al cineasta de Jules y Jim.

Seis años después moriría Truffaut y muchos empezamos a darnos cuenta de que sus libros y películas constituían desde hace tiempo nuestra propia habitación verde.

LA HABITACION VERDEfecha correcta web

13/06/2011

Encuentros con el Cine de Culto – Adiós al macho de Marco Ferreri

APOCALIPSIS SEXUAL

Por Gustavo J. Castagna

Algunas cosas deben andar mal en el cine de los últimos veinte años para que nadie – o solo unos pocos – recuerden las películas de Marco Ferreri. Más aun cuando en estas últimas décadas algunos cineastas se autorotulan como transgresores de formas y contenidos, a través escándalos verbales y escenas que provocan solo por un rato a través de una conferencia o de algunas efímeras imágenes sin sustento alguno. Sin dar demasiados nombres para no provocar ceños fruncidos, los films de Ferreri sí encajaban en esa difusa, peligrosa y democrática palabra denominada transgresión. Misoginia, alienación, extraña mezcla de realismo y cine fantástico, fábricas que ya no expelen humo, la pareja como centro del universo, humor negro molesto e incómodo, la paternidad como destino inacabado y la maternidad como propósito final. Escenas escabrosas que molestaron a los individuos políticamente correctos y a los custodios de la moral y las buenas costumbres. El Eros Genital que es reemplazado por el Eros Alimenticio en una bacanal donde el sexo es sustituido por comida de primera categoría. Y, en los últimos quince, veinte años de trayectoria el insospechado cambio de óptica: la mujer como futuro, madre, esposa, novia o hembra, desplazando al hombre histórico, vetusto, depresivo, sin respuestas, primitivo, tosco, sin nada nuevo que ofrecer al día siguiente. Pues bien, la filmografía del gran Marco es cuantiosa y se desarrolló durante cuatro décadas, desde aquellas primeras exploraciones en la comedia esperpéntica española de los 50 (EL PISITO; EL COCHECITO), su amistad y trabajo con el extraordinario guionista Rafael Azcona, los films de los 60 donde arrecia la misoginia (LA MUJER MONO; LA REINA Y SU ZANGANO; EL HOMBRE DE LOS CINCO GLOBOS), la óptica kakfiana llevada al extremo (LA AUDIENCIA); el descontrol de una generación que emprende el suicidio colectivo en medio de la mierda y las flatulencias (LA GRAN COMILONA) y el cambio de mirada sobre el mundo, que empieza a establecerse cuando Marco conoce a las militantes feministas Piera Degli Sposti y Dacia Maraini, allá por los 80, con quienes haría EL FUTURO ES MUJER y LA HISTORIA DE PIERA. Hubo antes y habrá después más películas hasta mitad de los 90 cuando presentaría su último opus, NITRATO DE ARGENTO, cálido homenaje al cine y a una forma de ver cine.

ADIOS AL MACH0 (1978) junto a la anterior LA ULTIMA MUJER (1976) conforman un díptico concluyente en el cine de Ferreri. Mujeres posesas y machos en decadencia, un King Kong muerto a orillas del mar (en Nueva York!) y un monito que servirá como último rescate de una forma de vivir que se cae a pedazos. Allí están, sobreviviendo, el primitivo Lafayette (Gerard Depardieu), el latin lover jubilado que interpreta Marcello Mastroianni y las instalaciones de la Roma Antigua que protege el atolondrado actor James Coco. Todo ello en una Nueva York plomiza, gris, sin gente por las calles, con la solo presencia de los rascacielos que reemplazan a aquellas fábricas sin trabajadores y sin humo de las chimeneas de otras películas. ¿Cine realista? Difícil definirlo de esa manera: ADIOS AL MACH0, en todo caso, es una película naturalista del género “fantástico”, divertida y patética, oscura y melancólica, provista de esas escenas que siempre incomodaban en la películas del gran Marco. Pero justificadas plenamente, jamás puestas ahí de manera gratuita y arbitraria.

En esos años 70 ya Ferreri decía en voz alta que “Il futuro e donna”  ¿Tenía razón?

ADIOS AL MACHO fecha correcta web

3/06/2011

ENCUENTROS CON EL CINE DE CULTO – ARREBATO DE IVAN ZULUETA

¿PORQUÉ HAY QUE VER ARREBATO DE IVAN ZULUETA?

Por Gustavo J. Castagna

1)   Porque se trata del único largometraje (realizó algunos cortos de culto antes y después) de un director maldito, Iván Zulueta, reverenciado en su momento por la movida española de los 70 y que volvió a ser recordado a propósito de su muerte, el anteúltimo día del año 2009.

2)   Porque ARREBATO es mucho o nada, según la óptica de cada espectador. Film sobre el cine dentro del cine. Relato sobre el terror y el miedo al filmar una película. O la locura de alguien que envía cintas de audio a otro personaje, que puede ser el demonio, o no. O una mezcla de terror, cine dentro del cine, film bizarro, homenaje a las películas clase B, síntesis de la década del 70 en España, muerto Franco y en pleno “éxtasis” de la juventud de ese momento. O, acaso, como dijo Jaime Chávarri, director de El desencanto (obra maestra del documental) y compañero de Zulueta en escuelas de cine, “una cinta que tiene mucho problemas técnicos pero que me sigue pareciendo lo más original que dio el cine español”

3)   Porque Zulueta ya es leyenda, a más de 30 años de ARREBATO. Entonces, que se imprima, joder.

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30/05/2011

Encuentros con el Cine de Culto – Mystery Train de Jim Jarmusch

¿EL REY ESTA VIVO?

Por Gustavo J. Castagna

Hace algunso años el huracán JJ arrasó con premios en festivales indie a través de películas cool que deleitaron a un espectador necesitado de innovaciones dentro de un cine periférico al industrial, al mainstream norteamericano vía Hollywood. Ese tsunami de originalidad y talento tuvo su época de gloria durante diez años, los que mediaron entre PERMANENT VACATION, opera prima de JJ y los tres episodios que representan a MYSTERY TRAIN. En el medio de ambas, STRANGERS THAN PARAIDSE (Extraños en el  paraíso) y DOWN BY LAW (Bajo el peso de la ley), ese díptico que consagró a Jarmusch, esas dos historias de humor minimalista en blanco y negro, esos extensos fundidos en negro que tipificaron un estilo, aquellos actores, técnicos y músicos amigos que conformaron el clan de Jim, el grupo cool al que todos envidiaban en su momento, en esos años 80 donde JJ era el rey del cine independiente, de una forma de hacer y producir cine que parecía haberse perdido desde los tiempos gloriosos del maestro John Cassavetes.

MYSTERY TRAIN abandona el blanco y negro y elige el color, pero el color no es invasivo ni chillón, sino leve, gris, minimalista en la elección de la paleta cromática. Es que los tres capítulos del film suceden en Memphis en la tierra de Elvis Presley, el Rey muerto que reaparecerá como fantasma en presente, aunque el territorio a explorar por Jarmusch siempre tendrá al gran monarca en fotos, música, conversaciones, transmutaciones. Las tres historias son distintas pero tienen sus puntos en común. En la primera, una joven pareja de japoneses intenta escarbar en las raíces de esa ciudad donde nació el Rey, razón por la que visitarán Sun Records y recorrerán las calles a la búsqueda del mito. En la siguiente, una mujer italiana despide los restos de su pareja y, por vía del azar, conoce a una chica abandonada por su novio. Y juntas pernoctarán en el hotel – el mismo lugar donde estuvieron los protagonistas del primer capítulo- que regentean dos negros en actitud zen frente al mundo. Y el Rey dirá presente, en actitud fantasmal.

Finalmente, la tercera historia muestra la violencia visceral de esa ciudad que ya no es aquella adonde el Rey grabara sus primeras canciones. El esquicio lo protagonizan tres hombres: uno abandonado por su novia, el otro sin empleo, un tercero que intentará mediar entre los dos.

Pero si se trata de un film de Jarmusch el sedentarismo queda de lado. Habrá trenes, autos, movimiento permanente, gente caminando mientras la cámara acompaña a través de travellings laterales, conversaciones supuestamente banales, tiempos muertos, silencios interrumpidos por palabras disonantes, expresados en voz baja, de manera tenue, susurrante. O acaso un disparo pueda actuar catalizador de otras historias, aquellas que vendrán más adelante en la filmografía del director, aferradas a otros viajes, tal vez menos originales que los de su primera y original trayectoria inicial como cineasta. Cool, claro.

El seleccionado de MYSTERY TRAIN es imbatible y representa a la familia Jarmusch de entonces. El fotógrafo Robby Müller, el músico John Lurie (actor en STRANGER THAN PARADISE y DOWN BY LAW), Tom Waits desde la voz en off como presentador de los temas de Elvis a través del éter. En la segunda historia, la viuda es Nicoletta Braschi, esposa del clown Roberto Benigni, que ya había trabajado con Jarmusch y que reaparecería en UNA NOCHE EN LA TIERRA, siguiente film del director luego de MYSTERY TRAIN. Y en el tercer segmento, Steve Buscemi es uno de los tres personajes que huyen de todo y que terminarán pernoctando en el mismo hotel donde transcurrían las dos historias anteriores. Sin embargo, otro de los papeles centrales lo corporiza, nada más y nada menos, que Joe Strummer encarnando a Elvis. Sí, Jarmusch transformó en actor al líder de The Clash, lamentablemente fallecido hace algunos años. Por si fuera poco, el veterano encargado del hotel es el blusero Screamin´Jay Hawkins. Y hay otros cameos de músicos y gente muy cool.

Pero el personaje central, esté o no en cuadro, es otro: aquel que cantaba e incendiaba la ropa íntima de las mujeres en los años 50 y 60. The King is Alive!

MISTERY TRAIN corregido para wb

24/04/2011

ENCUENTROS CON EL CINE DE CULTO – ERASERHEAD de David Lynch

BIENVENIDOS A LA GALAXIA LYNCHIANA

por Gustavo J. Castagna.

Como ocurre con cierta asiduidad en la historia del cine la opera prima de un cineasta anuncia un mundo, un universo que luego se expandirá dentro de una trayectoria determinada. Más aun, los cortos iniciales de David Lynch – The Alphabeth, The Grandmother- ya se manifestaban como los borradores de un pintor en imágenes, influenciado por Edward Hooper y Francis Bacon, que le rendía culto a la animación, y que además, exploraba el subsconciente tomando ejes de la escuela surrealista en plena combustión con el dadaísmo y el cubismo. Sintetizando, ya en los cortos iniciales de Lynch, Freud se iba de paseo, y la pasaba bastante bien, con la tristeza y melancolía de Bacon.

Cabría plantearse si los primeros trabajos del director, y sumado su opus inicial ERASERHEAD (Cabeza borradora), pueden calificarse convencionalmente como películas. En todo caso, los interrogantes podrían ser otros: ¿cómo hubiera sido la repercusión de Eraserhead en los años 20 en plena explosión surrealista en París? ¿Qué hubiera dicho André Breton al respecto? ¿Cuáles hubieran sido los lugares de exhibición de semejante obra? ¿Un cineclub parisino donde los surrealistas esperaban su obra maestra en imágenes? ¿Una galería de arte donde ERASERHEAD se presentaría con obras del Salvador Dalí de los inicios junto a un texto de Paul Elouard y una declaración de principios de Breton sobre aquella belle epóque de burgueses y nobles?

Pues bien, estamos hablando de supuestos imposibles de comprobar, salvo en nuestra más exigente imaginación. Un aspecto queda claro: ERASERHEAD es una coctelera visual y sonora (los textos son mínimos) donde conviven ideas procedentes de las vanguardias de hace casi un siglo junto a la mirada personal de un director en relación a un mundo sin salida, asfixiante, pegajoso, mohoso, onírico, incómodo de ver. En ese mundo de fábricas que expelen humo subyace un personaje-ícono: el azorado Henry Spencer (Jack Nance) con su pelambre post futurista que, de acuerdo a lo que se observa en imágenes, tiene una familia dis-funcional (una esposa que llora, unos suegros de temer) y un hijo por venir, que no será otra cosa que una horrible criatura de formas indescifrables. En realidad se trata de eso: es solo una cosa que llora a la hay que darle algo de comer. Pero seguirá llorando y quejándose.

Estimados, estamos ante un film de David Lynch, su primer largo. Y en su desarrollo las interpretaciones son válidas y tienen asidero. Pero si se trata de Lynch, cualquier afirmación contundente trastabilla a los pocos minutos, más aun, si él mismo se encargaría de la producción, el montaje, la música, la dirección artística de la hora y media que dura su propuesta inicial. Cinco años llevó el proyecto de ERASERHEAD, que no costó demasiado y que a los pocos días de exhibición se transformó en un film de culto. Y vendría la bendición del cine under de aquellos años, de los elogios de gente tan contrastante como George Lucas, Mel Brooks y John Waters. Todos se preguntaban de donde había salido semejante personaje de detrás de las cámaras que les había provocado más que una inquietud con la historia o no-historia de Henry Spencer. Tal vez, por ese entonces, pocos preveían que David Lynch sería uno de los nombres esenciales del cine de las últimas tres décadas.

Y todo gracias a Henry Spencer, el hijo-feto y ese sonido que tantas incomodidades provoca hasta en el espectador menos receptivo de semejantes atmósferas.

erasehead web peq

9/04/2011

SEMINARIO SOBRE CINE DE CULTO – THE ROCKY HORROR PICTURE

TRANS-CINE

Por Gustavo J. Castagna

“I ´m Just a Sweet Transvestite / From Transsexual / Transylvania”

Así se presenta el Dr. Frank –N- Furter ante los imprevistos invitados, la parejita recién llegada al castillo, donde anda experimentando para crear a Rocky, el Frankenstein trans que lo amará de por vida. Ese es solo el estribillo de una de las tantas canciones que transformaron a THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW, como bien dicen varias notas, en la madre de las películas de culto a través de las reverencias incondicionales, el espectador fanático y participativo, el delirio interactivo que ya superó holgadamente las tres décadas. Primero obra de teatro y luego cult movie, la creación de Richard O’ Brien (Riff Raff en la película) tiene a Tim Curry como el científico, en una performance que hizo y que aun hace historia. El culto al film no terminó en los 80 y el flagelo del SIDA no impidió que los fans se desperdigaran por el mundo, desparramando su amor eterno a una película que convoca y parodia a títulos de terror de los 30 de la productora Universal y de la RKO y a clásicos de la ciencia ficción de los 40 y 50. Más aun, la primera canción, con los labios de Magenta (uno de las secretarias del Dr. Furter) en primer plano invocan a Fay Wray (la heroína de aquel King Kong de los inicios del sonoro) y a otros actores y películas que habían recorrido la ciencia y ficción y el terror de dos décadas. El culto cinéfilo, claro está, en el caso de THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW, se convierte en el culto trans y en el grito a full que pide la liberación de los cuerpos a través de un hedonismo sin vueltas. Contextualmente estamos en los años del glam rock, la ambigüedad sexual, el rimmel, las lentejuelas y la purpurina. Son los años de Space Oddity, Ziggy Stardust y David Bowie, los tiempos en que los New York Dolls proponen su himno Personalitty Crisis. Son esos momentos de la historia de la música y de la aparición de las estrellas rock andróginas que bien reflejaría la excelente Velvet Goldmine (1999) de Todd Haynes. En esa Inglaterra pos Beatle y aun con los Sex Pistols haciendo buches y preparando sus primeros escupitajos, comienzan las iniciales representaciones de THE ROCKY HORROR en teatro. Las noticias ya dicen que el espectador participa activamente de la obra, pero será el cine y el film de Jim Sharman (una criatura teatral) la que acreciente el mito. El público canta y sabe de memoria las canciones, en esos años setenta y hasta hoy, baila en los cines y transforma en ídolos por siempre a Tim Curry y al resto de los intérpretes, inclusive a la joven Susan Sarandon. Todos los actores usan sus voces y la opera rock triunfa en el mundo. Antes habían sido Tommy de Ken Russell sobre el trabajo de The Who y Jesuscristo Superstar. Más tarde vendría Hair! y las referencias a Vietnam. Pero THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW es otra cosa: el cine de ciencia ficción y terror del período clásico transmutados a la energía transexual de la época, al sexo sin red, grupal o individual, al baile interminable porque la fiesta se creía eterna. No será así porque el mundo propondría cambios, censuras, muertes, guerras, desolaciones. Pero THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW es, no cabe duda, el film de culto de la historia: aun en estos días se sigue exhibiendo en algunos cines de los Estados Unidos e Inglaterra. El espectador no es el mismo, pero el que no cambia es el baile que todos saben bailar: el Time Warp, un pasito a la izquierda y otro a la derecha. Es que el mundo, tal vez, en esos años 70 era un lugar más feliz y menos incómodo que el de hoy. Es que THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW es el mejor antídoto, de aquellos y de estos tiempos, para contrarrestar a todos los males de este mundo.

THE ROCKY HORROR PICTURE SHOW PEQUEÑO

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